lunes, 30 de agosto de 2010

La identidad en el futbol

Después de este mundial hay muchas reflexiones para sacar, pero la más importante y que quiero resaltar, es la identidad futbolística que expresaron las selecciones, y quiero hablar de la admiración por dos selecciones: la uruguaya y la española. Primero Uruguay que a punta de “garra” logro resultados que sorprendieron a los mas incrédulos que hace meses no daban nada por este equipo. Un equipo que se puede describir en dos palabras “garra” y unión, siendo la primera la identidad del futbol uruguayo en la historia y con la que han logrados grandes objetivos.

Esta identidad me hace recordar el partido de las eliminatorias cuando Colombia enfrento a los uruguayos en Montevideo y empataba 1-1 con ellos en un partido en el que la selección de Lara manejaba los tiempo, pero estos uruguayos sacaron su “garra” y nos vencieron 3-1 dejando a nuestro seleccionado casi eliminado de la cita mundialista y a los uruguayos a un paso de participar en ella.

Esa identidad de la que hablo es la ambición, la fortaleza, y el espíritu con el que los uruguayos jugaron el torneo más importante del mundo, lo hecho por los celestes se basa en disciplina de su técnico, el representativo simbólico de su capitán lugano, y su goleador Diego Forlán un jugador que con su capacidad futbolística, condujo a su equipo a la cima, apreciando en los momentos mas difíciles. Nadie fue mejor que el “cachabacha” en Sudáfrica por lo menos así lo determino la FIFA premiándolo como jugador mas importante del mundial.

Diego nunca traiciono su identidad y así como siempre ha oficiado de delantero, es un luchador de corazón, fue el único que se atrevió a encarar a los franceses en el debut. Contagiando a sus compañeros empezó a escribir su historia con dos anotaciones a Sudáfrica. Corea y Ghana sufrieron la destreza del rubio.


En el mundial fue reconocido por ser uno de los pocos que supo acariciar la jabulani, demostrándolo en semifinales cuando dejo en el piso Stekelenburg y a But quienes les toco ir hasta la red a sacar la pelota, mientras Diego celebraba con sus compañeros.

La segunda selección que demostró una verdadera identidad futbolística fue la española, la manera de jugar de “la roja” hace más alusión al futbol sudamericano, que basa su juego en la posesión del balón y el toque rápido. Aunque no empezó de la mejor manera la cita mundialista, el equipo español siempre fue de menor a mayor y encontró poco a poco el estilo que lo hizo ganar la Eurocopa.

La mayoría de los jugadores fueron el mismo que ganaron aquella competencia y que les devolvió un poco la esperanza a los españoles de acabar con el mito de que España siempre era favorita pero que nunca ganaba una copa del mundo entre ellos xavi, casillas, iniesta y villa.

Al igual que Uruguay con Diego Forlán, España tuvo a su goleador David villa, que fue de lo mejor del torneo, ya que apunta de humildad y trabajo con sus compañeros consiguieron grandes cosas. Esta consagración española no es de casualidad, es un proceso largo y solido que se dio desde las raíces en las diferentes categorías de las selecciones.

Fue por esto que España consiguió lo que consiguió y sin duda es punto de referencia para el mundo del futbol y especialmente para nuestro país, donde no se promueven los procesos y solo se le da interés a lo individual y no a lo colectivo, olvidando así la identidad que hace rato no la recuperamos y que es la hace grande a las selecciones.



En fin de cuentas de un buen mundial, donde se dio una evolución futbolística y donde se demostró que hay un futuro prospero para este deporte. Solo se espera que muchas selecciones no pierdan su identidad y otras la recuperen para que el futbol siga creando esos sentimientos tan hermosos que crea .